deriva en un cuasi viaje lisérgico a través de los misterios masónicos, el complot alienígena y el origen de la raza humana, para terminar hablando de la música del cosmos.
Rayate un peyote, hacete un tecito, ponete cómodo y escuchalo a Botafogo como nunca en este eter etílico del bar atómiko.
Exelente!!! muy buena nota.
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